Fundación PUPI fue creada en 2001 con el objetivo de trabajar dentro del paradigma de la protección integral de los Derechos de niños, niñas y adolescentes. Su nacimiento es producto de la voluntad de Javier Zanetti y su esposa Paula, quienes decidieron crear un espacio que pudiera concretar esta intención. Desde entonces, apunta a generar un modelo de intervención que promueva el desarrollo de los sectores más vulnerables.
Para conocer más sobre la fundación, conversamos con Juan Manuel de la Fuente, quien es el Director Ejecutivo de la fundación y uno de los ganadores del
EY Entrepreneur of the Year™ Argentina 2026 en la Categoría Social, junto a Betiana Velaz (Fuerza Mujeres) y Jorge De All (Asociación Civil Cuerpo & Alma)
-Fundación PUPI lleva más de dos décadas acompañando a niños, niñas y familias. En un contexto nacional tan desafiante, ¿qué realidades cotidianas le siguen confirmando que vale la pena sostener este camino?
«La realidad es la de los índices que vemos a diario. Los índices de la cantidad de niños y niñas que se encuentran bajo la línea de pobreza son los que nos llevan a seguir trabajando en las problemáticas que, a diario, intentamos responder con los diferentes proyectos que llevamos adelante. Y, como siempre nos basamos en el lema de nuestros fundadores, Javier y Paula Zanetti, basta con modificarle la realidad a una sola persona para que todo el esfuerzo de todos estos años valga la pena.»
-Detrás de un compromiso sostenido suele haber una convicción muy personal. ¿Hubo algún momento o experiencia en su vida que haya marcado su decisión de dedicarse al trabajo social?
«Ningún hecho en particular. Sí, desde mi niñez vi a mis padres involucrados en el área social y la mirada hacia el otro, y eso lo mamé desde muy chico, tanto yo como mis hermanos. Crecí con esos valores y hasta el día de hoy son los que me siguen empujando en mi tarea social.»
Fundación PUPI prioriza el trabajo con la población del barrio “La Traza” ubicado en Remedios de Escalada, partido de Lanús. El mismo, incluye varias villas: 1º de Mayo, Tres de Febrero, Los Chaqueños, Villa Talleres y El Tala. La población es de aproximadamente 5000 personas, quienes en su mayoría se encuentran por debajo de la línea de pobreza. Los diagnósticos más actualizados, al igual que en otras barriadas populares, dan cuenta del incremento de maternidad adolescente, uso de sustancias problemáticas y situaciones de violencia familiar, entre otros problemas.
-La fundación aborda la vulnerabilidad de manera integral, desde la primera infancia hasta las áreas de formación adolescente y productiva. ¿Cuáles son hoy las iniciativas prioritarias desde las que buscan generar impacto y qué necesidades urgentes intentan abordar?
«Sí, hoy, con nuestro último proyecto, inauguramos un centro de formación laboral y cerramos un círculo virtuoso donde un niño puede iniciar a los 45 días con nuestro proyecto Mamá Amor y pasar por los diferentes programas o proyectos que llevamos adelante para distintas franjas etarias, finalizando con un título oficial dentro de nuestro centro de formación. Esto nos llena de satisfacción.»
-El trabajo de PUPI está muy ligado al territorio y al acompañamiento cercano de las familias. En una época donde muchas veces prima lo individual, ¿qué significa hoy, en la práctica, construir comunidad?
«Para nosotros la comunidad es todo, todos nuestro proyectos están pensados en trabajar por el otro, junto a otros y entre todos construir un nosotros… creemos firmemente en la construcción colectiva y es los que venimos trabajando desde hace 25 años.»
Con más 15 años de vida, ha desarrollado un modelo de intervención a partir de la primera infancia, pasando por la adolescencia e incluyendo a los jóvenes, que actúa en la promoción, la asistencia, la organización y la movilización colectiva. Año a año, los resultados son puestos de manifiesto por cada una de las familias que pasan por la institución, quienes han logrado fortalecerse internamente y han creado lazos de convivencia y solidaridad en su propia comunidad.
-El trabajo con la infancia y la adolescencia tiene una particularidad: los resultados profundos suelen verse en el largo plazo. ¿Cómo se sostiene la convicción institucional cuando las transformaciones llevan tiempo?
«Es verdad desde la Fundación estamos convencidos que nuestro proyecto mas trascendente es Mamá Amor donde trabajamos con las mamás y los bebes a partir de los 45 días de vida, es ahí donde intentamos intervenir para modificar la realidad… obviamente como bien vos decís los resultados se ven a largo plazo, pero es ahí donde no debemos claudicar, tener paciencia y constancia, por eso ya llevamos 25 años de historia.»
-Distinciones como el premio EOY significan un hito en el recorrido de un líder social. Mirando hacia adentro de la fundación, ¿qué lugar viene a ocupar este reconocimiento y a quiénes siente que pertenece este logro?
«Primero, nos llena de satisfacción este logro obtenido y creo que es un mimo… Pero, como dije cuando me tocó hablar en la premiación, este premio no es mío, es de toda la familia que es la Fundación PUPI; tantos amigos, tantas empresas e individuos comprometidos hicieron posible, a lo largo de estos 25 años, lo que hoy es nuestra organización. Sin todos ellos esto hubiese sido imposible.»
Cada proyecto que se realiza, busca dar forma a un Programa integral contra la vulnerabilidad, y tienen relación efectiva con los derechos de la infancia consagrados por ley. Se propician acciones para garantizar su cumplimiento desde el paradigma de la protección integral, poniendo especial atención en el derecho a la supervivencia (nutrición y salud), derecho al desarrollo (educación y juego) y derecho a una familia, teniendo en claro que el cumplimiento de cada uno de ellos, por sí solo, no garantiza el desarrollo total del sujeto, sino que el cumplimiento de todos los derechos garantizados es lo que posibilita el desarrollo pleno de niños, niñas y adolescentes como sujetos en la comunidad.
-Si pudiera dejarle una idea a alguien que quiere involucrarse para generar un cambio, pero siente que los problemas estructurales son demasiado grandes, ¿qué le diría?
«Que se involucre. Nosotros, como organización, sabemos que no vamos a resolver las problemáticas estructurales que hoy tenemos en nuestro país, pero sí aportamos nuestro granito de arena y desde siempre nos comprometimos a intentar modificar la realidad y mejorar la calidad de vida de todos aquellos que pasan por la Fundación PUPI.»















