La sustentabilidad dejó de ser un diferencial para convertirse en un eje estratégico dentro de la industria del pet food. En ese contexto, Agroindustrias Baires, fabricante de las marcas Old Prince, Kongo y Fawna, impulsa iniciativas de economía circular para reducir el impacto ambiental de su actividad y fortalecer su compromiso con la comunidad.
La compañía, que alimenta a más de 2 millones de perros y gatos por mes, integra acciones vinculadas al uso de energías renovables, la eficiencia operativa y la recuperación de materiales, con el objetivo de promover un modelo de producción más responsable.
“Creemos que el bienestar animal y el cuidado ambiental deben ir de la mano. Por eso trabajamos para incorporar prácticas sustentables en cada etapa de nuestro proceso productivo”
Señalaron desde Agroindustrias Baires.
Uno de los principales ejes de esta estrategia es Comunidad Baires, un programa de triple impacto que combina reciclaje, donación de alimento y apoyo a refugios y organizaciones dedicadas al cuidado animal.
La iniciativa propone recuperar las bolsas vacías de Old Prince, Kongo y Fawna. Los refugios y puntos de acopio reúnen los envases y la empresa canjea cada uno por un kilo de alimento balanceado. Luego, los materiales son enviados a la Cooperativa Creando Conciencia, en Tigre, donde se reciclan y se transforman en nuevos productos, como mobiliario urbano, composteras y útiles escolares.
Entre enero y junio de 2026, el programa permitió donar cerca de 150.000 kilos de alimento y recuperar más de 150.000 envases, gracias a una red integrada por más de 320 refugios y organizaciones de todo el país.
Además de reducir residuos, el programa fortalece el trabajo de refugios, impulsa la economía circular y genera empleo a través del reciclaje cooperativo. De esta manera, un residuo difícil de gestionar vuelve al circuito productivo y se convierte en un recurso con impacto ambiental y social.
En un mercado donde la sustentabilidad gana peso en las decisiones de compra, Agroindustrias Baires apuesta por integrar estas prácticas a su modelo de negocio. El desafío, según la compañía, es ampliar la participación de la comunidad y seguir escalando iniciativas que demuestran que una bolsa vacía puede convertirse en alimento, empleo y una nueva oportunidad para construir una industria más responsable.
















