jueves 6, agosto 2026

Comunicamos sustentabilidad

Una red que abre oportunidades laborales para mujeres en oficios técnicos

La Fundación Cultura del Trabajo certificó a 50 mujeres en plomería y electricidad a través de un programa que combinó capacitación técnica, acompañamiento integral y alianzas entre la UTN, empresas y organizaciones para impulsar nuevas trayectorias laborales.

Un total de 50 mujeres recibieron su certificación tras completar el programa de formación impulsado por la Fundación Cultura de Trabajo en oficios técnicos como plomería y electricidad. La iniciativa buscó abrir nuevas oportunidades laborales en sectores históricamente asociados a los hombres, combinando capacitación técnica, acompañamiento integral y una red de alianzas entre universidad, empresas y organizaciones sociales.

Desarrollado junto a la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), organizaciones sociales, empresas y organismos internacionales, el programa incorporó una mirada que fue más allá del aprendizaje de un oficio. Las participantes recibieron herramientas para fortalecer su autonomía económica a través de talleres de educación financiera, armado de currículum, preparación para entrevistas laborales y acompañamiento durante todo el proceso formativo.

«Entendimos que lo que más necesitan estas mujeres es una red de apoyo. El acompañamiento fue clave. Lo socioemocional, el hecho de contar con tutores y haber construido una comunidad entre ellas marcaron una gran diferencia»

Señaló Alexandra Carballo Frascá, directora ejecutiva de la Fundación Cultura de Trabajo.

Muchas de las participantes llegaron atravesando situaciones de vulnerabilidad social, dificultades para acceder al empleo formal y trayectorias laborales vinculadas a actividades de menor calificación. En ese contexto, la propuesta buscó generar condiciones que facilitaran no sólo el acceso a una capacitación técnica, sino también la permanencia y la futura inserción laboral.

Desarrollado junto a la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), organizaciones sociales, empresas y organismos internacionales, el programa incorporó una mirada que fue más allá de la formación técnica. La iniciativa contó con el apoyo del Fondo de Iniciativas Locales (FIL), impulsado por las Embajadas de Australia, Canadá y Nueva Zelanda, y sumó el acompañamiento de instituciones como Banco Comafi, Fundación IRSA, Hilton Buenos Aires y otros aliados estratégicos que contribuyeron a generar las condiciones necesarias para que las participantes pudieran sostener su proceso de formación e inserción laboral.

En ese marco, Hilton Buenos Aires tuvo un rol activo dentro de la experiencia formativa. El hotel abrió sus instalaciones para que las participantes realizaran recorridas educativas junto al equipo de Ingeniería, permitiéndoles conocer de cerca el funcionamiento cotidiano de un área técnica dentro de una organización de gran escala.

Equipo Hilton Buenos Aires

Durante estas jornadas, las alumnas pudieron observar en contexto real tareas vinculadas con electricidad, plomería y mantenimiento, conectando los conocimientos adquiridos durante la capacitación con situaciones concretas de trabajo. La experiencia les permitió familiarizarse con estándares profesionales, conocer la dinámica de un entorno laboral diferente y proyectarse en nuevos espacios de desarrollo.

Además, Hilton Buenos Aires fue sede del acto de egreso, acompañando el cierre de un recorrido que celebró no sólo la obtención de una certificación, sino también el inicio de una nueva etapa vinculada con la autonomía económica y la inclusión laboral.

Para Ana María Casanotán Jave, una de las egresadas del curso de plomería, el impacto trascendió la incorporación de conocimientos técnicos.

«El curso no solo respondió a una necesidad laboral, sino que también nos permitió sentirnos realizadas»

La capacitación comenzó a traducirse en nuevas oportunidades de trabajo.

«Antes dependía de otras personas para hacer cualquier arreglo. Hoy ya hice reparaciones en mi casa e incluso tengo algunos clientes»

Durante el proceso, las participantes también incorporaron herramientas y lenguaje técnico que fortalecieron su confianza para desempeñarse profesionalmente en un ámbito históricamente asociado a los hombres.

La experiencia dejó en evidencia que la formación técnica, cuando se complementa con redes de acompañamiento y alianzas estratégicas entre distintos sectores, puede ampliar las oportunidades de inclusión laboral y generar condiciones para una autonomía económica sostenible.

«A veces no alcanza con las ganas. Hace falta una red que articule, escuche, contenga y acompañe para que las personas realmente puedan salir adelante»

concluyó Carballo Frascá.

Las empresas interesadas en sumar talento y contratar a las egresadas pueden conectarse con la Fundación Cultura de Trabajo a través de su portal de búsquedas laborales en
https://www.culturadetrabajo.org.ar/busco-personal

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