El miércoles 13 de mayo realizamos una nueva edición de “Conversaciones que Transforman”, el ciclo de encuentros que impulsamos desde unirSe junto a Hilton Buenos Aires, nuestro aliado en este espacio de intercambio y construcción colectiva.
En esta oportunidad, el desayuno estuvo dedicado a las Finanzas Sostenibles en Argentina. Una conversación que reunió miradas muy distintas, trayectorias diversas y también tensiones necesarias para pensar cómo se articulan hoy el mundo financiero, la sustentabilidad, las empresas, las organizaciones y la economía real.
Como siempre, agradecemos especialmente a Clariana Vanoni, Gerente de PR, RSE y Sustentabilidad de Hilton Buenos Aires, por acompañar cada encuentro con enorme compromiso, calidez y profesionalismo
En esta edición contamos con la participación de Cecilia Acuña, Coordinadora del Protocolo de Finanzas Sostenibles; Iván Buffone, Cofundador de Business & Sustainability; Laura Giannazza, Gerenta de Comunicación Institucional en Banco Comafi; Miguel Ippolito, Director de Grupo Mitre; Sebastián Russo, Responsable de Asuntos Públicos y Comunicación de Holcim; Andrés Schapiro, Director de Finanzas y Administración de Sumatoria; y Rose Vervenne, CEO de Mayma.
La primera pregunta de la mañana fue también la que terminó atravesando toda la conversación: ¿en qué momento las finanzas y la sustentabilidad comenzaron realmente a cruzarse?
A partir de allí surgieron experiencias, diagnósticos y también diferencias sobre cómo se está construyendo hoy ese vínculo. La palabra “urgencia” apareció rápidamente sobre la mesa y, casi inmediatamente después, también la idea de impacto. Cómo medirlo, cómo sostenerlo y cómo lograr que tenga un lugar real dentro de las decisiones económicas y financieras.
Durante el intercambio se habló sobre las dificultades que todavía existen para visibilizar ofertas de financiamiento, la falta de taxonomías comunes para ordenar necesidades y oportunidades, y los desafíos que enfrentan muchas organizaciones a la hora de sostener decisiones vinculadas a la sustentabilidad en un contexto atravesado por la lógica de mercado.
También surgieron debates alrededor del rol de la regulación, la normativa y los incentivos. ¿Alcanza con la voluntad de las empresas y los inversores? ¿Qué lugar ocupa el Estado? ¿Cómo se construye demanda real? ¿Qué pasa cuando hacer mejor las cosas todavía implica mayores costos o menor competitividad?

El desafío de hacerlo posible
Laura Gianazza – “Sin dudas uno de los desafíos es integrar de forma real y transversal las finanzas sostenibles al corazón del negocio. No se trata de impulsar iniciativas aisladas, tenemos que lograr un cruce efectivo entre el triple impacto y finanzas. En este punto, promover espacios de diálogo como estos, donde conversemos sobre estos temas, son fundamentales para traducir la urgencia en decisiones concretas y de impacto.”
Rose Vervenne – “Hoy, uno de los principales desafíos de las finanzas sostenibles y de impacto es lograr que el capital llegue de manera adecuada y oportuna a quienes están generando transformaciones reales en los territorios. Muchas veces, emprendedores, startups y productores con impacto social y ambiental positivo quedan fuera de los circuitos tradicionales de financiamiento porque sus modelos requieren instrumentos más flexibles, acompañamiento técnico y métricas que contemplen no solo rentabilidad financiera, sino también valor social y regenerativo. El gran reto es construir un ecosistema financiero más inclusivo, paciente y adaptado a las necesidades de quienes están impulsando nuevas economías. “
Cecilia Acuña – “Uno de los grandes desafíos — aunque también oportunidades— de las finanzas sostenibles hoy es lograr articulaciones concretas entre empresas, sistema financiero, organizaciones y distintos actores del ecosistema. La transición requiere trabajo colectivo, herramientas comunes y soluciones que permitan escalar el impacto de manera real y medible.”
Ivan Buffone – “Creo que uno de los principales desafíos de las finanzas sostenibles y de impacto hoy es lograr que dejen de ser vistas como una agenda paralela o meramente reputacional, para consolidarse como una herramienta concreta de desarrollo económico, resiliencia y competitividad. Las variables asociadas a las cuestiones sociales y ambientales influyen cada vez más en las cadenas de valor, en la seguridad de suministro y, por lo tanto, también en el mundo financiero.
El desafío es pasar de una mirada centrada únicamente en el riesgo a una lógica de generación de impacto positivo, donde se promuevan activamente y se apoyen las soluciones que necesitamos para desarrollarnos de manera sostenible. En un contexto de alta incertidumbre, la oportunidad es demostrar que estas herramientas representan una forma más inteligente y estratégica de asignar capital. Necesitamos inversores comprometidos, servicios financieros atravesados por esta mirada y también proyectos capaces de ofrecer el impacto y las características que el mercado demanda. Es un camino largo, pero existe una enorme capacidad y una oportunidad muy concreta para hacerlo posible.”
Clariana Vanoni – “Escuchar distintas miradas sobre finanzas sostenibles y de impacto me dejó una reflexión muy simple: más allá de la industria en la que trabajemos, el gran desafío sigue siendo encontrar el equilibrio entre generar resultados y generar impacto real.”
Miguel Ippolito – “Hoy el principal desafío es cerrar la brecha entre oferta y demanda de financiamiento sostenible. Por un lado, existen productos y marcos “ESG/de impacto”; por el otro, muchas veces no hay suficientes proyectos bien estructurados, medibles y comparables para que el capital fluya con confianza. Y cuando los proyectos son innovadores (nuevos modelos, nueva tecnología, nuevos procesos), el sistema financiero tiende a mirarlos solo desde el riesgo tradicional, sin incorporar bien el valor del impacto y la lógica de largo plazo. Este es el desafío que hay que cambiar cuanto antes.
En Grupo Mitre lo vemos con claridad: invertir en economía circular y en capacidades que no eran estándar del mercado implicó anticiparse, aprender y sostener convicción, con coherencia. Por eso, para nosotros las finanzas sostenibles no son una etiqueta: son una forma de acompañar transformación real, con métricas claras, trazabilidad y herramientas que entiendan plazo, riesgo y transición. La certificación de Empresa B ayuda justamente a darle credibilidad a eso: medir, reportar y demostrar que el impacto es parte de la estrategia del negocio.”
Sebastián Russo – “El principal reto de las finanzas sostenibles no radica únicamente en la disponibilidad y colocación de capital, sino en traducir los criterios ESG en un impacto real y escalable. Hoy, el gran desafío es tender puentes sólidos que faciliten la transición hacia la descarbonización profunda de toda la cadena de valor, acelerando proyectos de economía circular e impacto social a través de una articulación público-privada ágil y de compromisos a largo plazo.”
Andrés Schapiro – “Probablemente el mayor desafío en este momento, incluso por encima de las finanzas de impacto, tiene que ver con el desafío de la sustentabilidad. La agenda mundial, internacional y también nacional cambió 180 grados, las prioridades cambiaron y la discusión fue hacia otro lado. Volver a poner la cuestión de la sustentabilidad y la sostenibilidad sobre la mesa parece ser hoy el principal desafío. En ese contexto, probablemente las finanzas de impacto —que entienden la sustentabilidad desde la lógica del mercado— sean un catalizador y una gran herramienta para volver a poner el tema en agenda y cambiar una mirada tradicional de la sustentabilidad vinculada a un costo, por una mirada más novedosa, asociada a una oportunidad financiera de generar impacto positivo.”
Durante el intercambio apareció también una reflexión interesante sobre el caso argentino y cómo, aun en un contexto económico complejo, existen avances, articulaciones y herramientas vinculadas a las finanzas sostenibles que muchas veces generan sorpresa incluso a nivel regional.
La conversación avanzó además sobre la necesidad de sensibilizar a inversores, fortalecer la educación financiera y pensar el financiamiento sostenible desde una mirada más amplia e integrada. Desde la cadena de valor hasta los consumidores, pasando por empresas, organizaciones y financiadores, apareció reiteradamente la idea de que ningún actor puede impulsar estos cambios en soledad.
Cuando las conversaciones abren camino
Más allá de los diagnósticos y los desafíos, el intercambio también dejó algunas certezas compartidas.
Miguel Ippolito – “Me dejó muy presente que esto no escala sin articulación: bancos, empresas, ONGs, consultoras y sector público tienen que “hablar el mismo idioma”. Cuando esa conversación se vuelve concreta, cómo medimos impacto, cómo se estructuran proyectos financiables, qué estándares usamos y qué incentivos existen. Cuando esto suceda el impacto va a dejar de ser un discurso y pasa a ser una agenda de inversión y ejecución.
También me resonó la idea de que muchas veces los bancos dicen “tenemos productos” y las empresas dicen “no encontramos financiamiento”; ahí el puente es el acompañamiento: ayudar a que más organizaciones puedan profesionalizar sus métricas, su modelo económico y su gobernanza para acceder a capital. Estos encuentros son valiosos porque generan esas alianzas y empujan a que el mercado integre el impacto como variable real de decisión, no como marketing.
Hoy con tanta IA y redes sociales, las cosas más valiosas van a suceder cuando nos encontramos los humanos y compartimos lo que nos pasa.”
Cecilia Acuña – “Estos espacios son valiosos porque muestran que la agenda de sostenibilidad ya se construye de manera colectiva y con iniciativas concretas.”
Ivan Buffone – “Del encuentro me llevé especialmente la sensación de que necesitamos más espacios honestos de conversación entre actores diversos. El mercado financiero es complejo y está conformado por múltiples protagonistas, con roles y perspectivas distintas, donde tanto los inversores, como los intermediarios, la demanda de capital y los proveedores de servicios tienen un papel fundamental para impulsar la transformación que necesitamos.
Fue muy interesante escuchar miradas complementarias sobre cómo movilizar recursos hacia desafíos sociales y ambientales complejos, entendiendo que ninguna organización puede resolverlos sola y que la colaboración es cada vez más una condición necesaria para generar transformaciones reales. Me pareció especialmente relevante el abordaje sobre regulación, legislación e incentivos, pero sobre todo la convicción compartida de que esos cambios no van a suceder por sí solos: tenemos que impulsarlos, promoverlos y construirlos activamente. Es una agenda en la que necesitamos ser proactivos si realmente queremos que las cosas pasen.”
Clariana Vanoni – “Desde mi experiencia, quizás no tan vinculada directamente al mundo financiero, me resultó muy interesante ver cómo cada sector atraviesa esta conversación desde lugares distintos, pero con una preocupación en común: cómo construir modelos más sostenibles, medibles y con mirada de largo plazo.”
Laura Gianazza – “¿Qué me llevo de este encuentro? Que falta mucho por recorrer, pero también hay un ecosistema cada vez más comprometido con este camino. Escuchar miradas diversas confirmó que el desafío es complejo, pero también que existe convicción, trabajo conjunto y voluntad de transformación. En lo personal, me quedo con la certeza de que, en la Argentina, aun en un contexto desafiante, se está avanzando y que ese cruce entre sustentabilidad y finanzas no solo es necesario, sino posible.”
Sebastián Russo – “Este espacio ratifica que la sostenibilidad no es una agenda periférica, sino el núcleo de la resiliencia y la evolución de las organizaciones. El diálogo constructivo entre los diversos sectores con la comunidad en el centro es el camino para destrabar el auténtico potencial de las inversiones de impacto para construir progreso para las personas y el planeta.”
Andrés Schapiro – “Pienso que el encuentro fue muy interesante porque permitió tener diferentes miradas sobre un mismo tema, desde distintos actores de un mismo ecosistema. En ese sentido, la discusión fue integral y se pusieron sobre la mesa los diferentes enfoques que existen acerca de este tema, así como las problemáticas comunes. Después, cada uno puede sacar sus propias conclusiones. El elefante está en la sala y hay que hablar del tema.”
Rose Vervenne – “El encuentro dejó una reflexión muy valiosa sobre la importancia de generar puentes entre el mundo financiero y quienes emprenden con propósito. Existe cada vez más interés por canalizar inversiones hacia iniciativas de impacto, pero todavía hace falta fortalecer el diálogo, la confianza y los mecanismos de articulación entre ambos sectores. También resultó inspirador ver cómo crece la conciencia de que el impacto no puede ser un complemento, sino un criterio central en la toma de decisiones económicas y de inversión para construir un desarrollo verdaderamente sostenible.”
Más allá de las diferencias de mirada —que también enriquecieron el intercambio— el encuentro dejó una certeza compartida. Estamos convencidos de que las finanzas sostenibles ya dejaron de ser una conversación periférica, aunque todavía queda mucho por construir para que impacto, incentivos, regulación y mercado logren avanzar en una misma dirección.
Gracias a todos y cada uno por la presencia, el compromiso y tan valiosas participaciones.
unirSe












