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En el marco de la Semana de la Movilidad Sustentable, unirSe conversó con Mariana Giacumbo, directora de Relaciones Institucionales y Medios de Emova, durante la presentación de la tercera edición del Programa Educativo que la compañía realiza junto con Asociación Conciencia.
La estación Facultad de Derecho de la Línea H fue el escenario elegido para exhibir los trabajos creados por estudiantes de escuelas técnicas de la Ciudad de Buenos Aires. Sus campañas de bien público llevaron a los pasillos del subte mensajes sobre movilidad sustentable, cuidado ambiental y convivencia.
La iniciativa alcanzó desde su creación a más de 600 estudiantes de 21 instituciones. Cada año participan siete escuelas secundarias cercanas a las distintas líneas de subte, con alumnos de primer año como protagonistas.
Durante dos encuentros presenciales, los jóvenes trabajan contenidos vinculados con el cuidado del ambiente, la movilidad sustentable, los Objetivos de Desarrollo Sostenible y las pautas de convivencia y seguridad necesarias para utilizar responsablemente el transporte público.
“Uno de los pilares de nuestras acciones estratégicas de sustentabilidad es la educación. Nos pareció interesante llegar con un taller a los colegios, donde los chicos pueden ver no solo temas generales relacionados con el cuidado del ambiente, sino también normas de convivencia”
Explicó Giacumbo.
De los talleres a una campaña pública
Luego de trabajar los contenidos, los estudiantes asumieron el desafío de transformarlos en mensajes capaces de llegar a otros usuarios.
“Esta es la tercera edición. Los chicos, después de un taller de cuidado del ambiente y teniendo como premisa que el subte es el medio de transporte sustentable por excelencia, elaboran una campaña de bien público. Hoy tenemos expuestas acá esas campañas”
Contó Giacumbo.
Así surgieron las piezas que posteriormente fueron adaptadas por la artista gráfica Josefina Jolly para ser exhibidas en la estación de la Línea H.
“Transformemos lo que está a nuestro alcance” y “Próxima estación, una vida más sustentable” son algunas de las consignas creadas por los jóvenes.
La propuesta busca que los estudiantes no sean solamente receptores de información, sino que puedan reinterpretarla, convertirla en una producción propia y compartirla con las miles de personas que transitan diariamente por la red.
“Los chicos participan con mucho entusiasmo. Según las encuestas, más del 90% está conforme con la actividad, se divierte y, además, los mensajes que elaboraron son muy interesantes”
Señaló Mariana
La jornada de presentación incluyó también una intervención artística colectiva. Los estudiantes realizaron un mural colaborativo que luego llevaron a su institución como cierre del recorrido iniciado en los talleres.
La convivencia también forma parte del viaje
El programa amplía la mirada sobre la movilidad sustentable al incorporar prácticas cotidianas que hacen a la seguridad y al vínculo entre quienes comparten el transporte público.
Esperar detrás de la línea amarilla, dejar salir antes de ingresar a los coches, no apoyarse en las puertas, evitar correr por los andenes y acompañar a los más pequeños en las escaleras mecánicas son algunos de los comportamientos abordados durante los encuentros.
“Parecen cosas básicas, pero que, a veces, si no se tienen en cuenta, pueden causar inconvenientes. Por eso nos gusta recalcar estas normas de convivencia entre los futuros usuarios”
Sostuvo Giacumbo.
El trabajo con estudiantes permite, además, que estos aprendizajes trasciendan el espacio del aula y se multipliquen en las familias, las escuelas y la comunidad. Los jóvenes pasan así a ocupar un lugar activo en la construcción de una movilidad más consciente.
“Nos gusta impulsar y profundizar estas normas de convivencia principalmente entre los más chicos, que son los usuarios que después van a utilizar el subte durante muchos años”
Agregó.
Un cuento para los usuarios más pequeños
La presentación fue también el escenario elegido para reconocer a la ganadora del Concurso del Cuento Infantil Emova, una convocatoria dirigida a familias y a la comunidad para crear historias que permitan conversar con los más chicos sobre los valores que acompañan los viajes dentro y fuera del subte.
La obra seleccionada fue El corazón mágico del subte, de Sara Patricia Sánchez, un relato centrado en el respeto, las buenas prácticas y el cuidado del ambiente, ilustrado también por Josefina Jolly.
“Nos encantó el cuento. Está dirigido a chicos muy pequeños y tenemos la idea de presentarlo en la Feria del Libro Infantil el año que viene”
Nos adelantó Giacumbo.
Las campañas, el mural colectivo y el cuento confluyen en una misma idea: la movilidad sustentable no se construye únicamente a partir del medio de transporte elegido. También intervienen la información, el cuidado del espacio compartido y las decisiones cotidianas de quienes lo utilizan.











