Essen obtuvo la certificación como Empresa B, un reconocimiento a su modelo de gestión, que integra la generación de valor económico con el impacto social y ambiental. La compañía, nacida hace más de cuatro décadas en Venado Tuerto, Santa Fe, se convirtió además en la primera empresa de esa ciudad en alcanzar esta certificación.
Desde sus orígenes, Essen desarrolló una propuesta vinculada con la cocina casera, el uso consciente de los recursos y la fabricación de productos durables y reciclables. La certificación representa una nueva etapa de ese recorrido y supone compromisos de mejora continua.
El proceso implicó evaluar su desempeño en cinco dimensiones: gobernanza, trabajadores, comunidad, medioambiente y clientes. Esto permitió sistematizar prácticas existentes e identificar oportunidades para fortalecer su modelo de gestión.
“La certificación no es un punto de llegada, sino una nueva vara para Essen. Nos desafía a revisar permanentemente cómo producimos, cómo nos vinculamos con las personas y qué impacto generamos en nuestro entorno.”
Señaló Helga Yasci, directora de Essen y tercera generación.
El compromiso de Essen con el triple impacto alcanza a las distintas etapas de sus productos. Según mediciones avaladas por el INTI, cocinar con productos Essen permite un ahorro de hasta un 70% de energía. A su vez, sus productos son 100% reciclables y están desarrollados para ofrecer una larga vida útil.
Este enfoque se articula sobre tres ejes: materiales seleccionados desde el origen, procesos controlados en cada etapa y seguridad verificada con evidencia y avales.
En este último aspecto, Essen cuenta con el respaldo de distintos organismos e instituciones, entre ellos la Agencia Santafesina de Seguridad Alimentaria (ASSAL), organismo dedicado a promover la seguridad alimentaria de los productos y procesos alimenticios en cada uno de los eslabones de la cadena agroalimentaria mediante auditorías y otorgando habilitaciones, la Fundación Cardiológica Argentina (FCA), que reconoce que el uso de los productos Essen favorece la preparación de alimentos de forma saludable y segura, la Asociación de Profesionales de la Salud y Alimentos (APSAL), quien certifica que los productos Essen permiten una cocción saludable, y la Sociedad Argentina de Hipertensión Arterial (SAHA), que avala que el uso de las cacerolas y sartenes Essen favorece la preparación de alimentos con menos grasas y sodio, conservando nutrientes y sabores.
Essen señala que sus procesos incluyen controles de materias primas, inspecciones en distintas etapas y estudios de migración realizados en laboratorios certificados.
En su proceso productivo, la compañía utiliza aproximadamente 60% de aluminio reciclado y cuenta con una planta de tratamiento de efluentes que procesa alrededor de 8.000 litros por día. También incorporó paneles solares y medidas de eficiencia energética, junto con una gestión responsable del agua y controles sobre sus procesos y emisiones gaseosas.

La búsqueda de mayor eficiencia también alcanza los materiales y el packaging, con iniciativas para reducir el uso de papel y plásticos y optimizar los procesos productivos. En la etapa posterior al uso, el Plan Canje permite entregar un producto Essen usado como parte de pago para acceder a uno nuevo, favoreciendo la recuperación de materiales y reduciendo el descarte.
La dimensión social constituye otro de los pilares del modelo Essen. Su red de Emprendedoras y Emprendedores Independientes es su único canal de venta directa y, al mismo tiempo, una fuente de oportunidades de desarrollo económico para miles de personas.
Un dato sintetiza ese alcance: para 6 de cada 10 personas que emprenden con Essen, esta actividad representa su principal o única fuente de ingresos. A través de esta red, la compañía también mantiene un vínculo directo con los hogares y comparte valores relacionados con la cocina casera y el consumo consciente.
El compromiso con el entorno se expresa además en iniciativas vinculadas con las comunidades donde Essen está presente. En Venado Tuerto, ciudad donde nació la empresa y donde mantiene su planta productiva, impulsa, entre otras acciones, el Refugio Canino, como parte de su vínculo con la comunidad.
Ser la primera Empresa B Certificada de Venado Tuerto le otorga una dimensión especial a este reconocimiento y refuerza la relación de Essen con la comunidad en la que nació y desarrolló gran parte de su historia. El propósito de la compañía busca así trascender el impacto directo de sus operaciones para contribuir al desarrollo y fortalecimiento de las comunidades de las que forma parte.












