La tecnología ya no es un recurso exclusivo de las empresas tecnológicas. Hoy atraviesa la producción, la salud, la gestión de recursos, la logística, los servicios y la biodiversidad, transformando la manera en que las organizaciones toman decisiones, optimizan procesos y generan impacto.
Ese fue uno de los ejes que atravesó un nuevo encuentro del ciclo Conversaciones que Transforman, organizado por unirSe junto a Hilton Buenos Aires bajo la consigna «La tecnología como innovación, transformación y competitividad». La mesa reunió a referentes de empresas, startups y organizaciones sociales para intercambiar experiencias sobre cómo la tecnología se ha convertido en una herramienta estratégica para acelerar la sostenibilidad desde múltiples perspectivas.
El encuentro se desarrolló en Hilton Buenos Aires, que una vez más abrió sus puertas para recibir este espacio de diálogo. Participaron Victoria Acosta, Gerente de Relaciones Institucionales, Marketing e Innovación de Veolia; Hernán Da Cunha, Director de Relaciones Institucionales de Laboratorios Bagó; Patricia Divinsky, Gerente de Proyecto de Diagui; María Belén López Alemán, Gerente de Comunicaciones de BASF Agro; Ana Papalardo, Responsable de Marca y Comunicaciones de Widergy; Natalia Rojas, Responsable del desarrollo de alianzas estratégicas de Plantify, y Clariana Vanoni, Gerente de PR, RSE y Sustentabilidad de Hilton Buenos Aires, anfitriona del encuentro.
Lejos de concentrarse en la inteligencia artificial, la conversación recorrió aplicaciones concretas que ya están modificando la realidad de distintos sectores. La agricultura de precisión, la digitalización de servicios públicos, la gestión inteligente del agua, la energía y los residuos, la investigación aplicada a la salud, el monitoreo de la biodiversidad y las herramientas de inclusión social fueron algunos de los ejemplos que demostraron que la innovación tecnológica atraviesa hoy toda la cadena de valor.
Sin embargo, hubo un consenso claro. La tecnología, por sí sola, no alcanza. Su verdadero potencial depende de las personas que la desarrollan, la implementan y la utilizan. La educación, la capacitación, la concientización y la capacidad de integrar nuevas herramientas en la cultura de las organizaciones aparecieron como condiciones indispensables para que la innovación genere resultados concretos y sostenibles.
Tecnología con propósito
Victoria Acosta: «La tecnología es un gran habilitador para desarrollar soluciones más eficientes y escalables en los tres ejes de trabajo de Veolia: agua, residuos y energía. En agua, por ejemplo, herramientas como Hunter Meter permiten optimizar el uso del recurso y detectar pérdidas en tiempo real. En residuos, incorporamos inteligencia artificial para identificar residuos diseminados en la vía pública y mejorar la eficiencia de la limpieza urbana en la Ciudad de Buenos Aires. Y en energía, plataformas como Hubgrade nos permiten monitorear instalaciones, analizar datos y optimizar consumos para reducir costos y emisiones. La tecnología, puesta al servicio de la operación, nos ayuda a tomar mejores decisiones y generar un impacto ambiental medible.»
Ma. Belén López Alemán: «Desde BASF, creemos que el mayor aporte de la tecnología es ayudar a los productores y productoras a tomar decisiones agronómicas más precisas e inteligentes. La integración de genética, protección de cultivos y herramientas digitales permite construir sistemas más resilientes, productivos y rentables en el tiempo. La sustentabilidad y el cuidado del suelo surgen así como una consecuencia concreta de estrategias que articulan distintas tecnologías, haciendo que una agricultura más sostenible esté cada vez más al alcance de los productores.»
Natalia Rojas: «La tecnología convierte las buenas intencines ambientales en resultados medibles, certificables y ejecutables. En Plantify, nos permite conectar el mundo digital con el físico: monitorear bosques en tiempo real, certificar la compensación de huella con estándares internacionales (Gold Standard) y garantizar que cada acción de impacto sea 100% transparente.»
Ana Papalardo: «En Widergy entendemos que la sostenibilidad no depende únicamente de incorporar nuevas tecnologías, sino de utilizarlas para generar un impacto medible. Nuestro principal aporte es ayudar a las empresas de energía y servicios públicos a digitalizar la relación con sus usuarios y optimizar sus operaciones, reduciendo el consumo de recursos y mejorando la eficiencia.
A través de soluciones basadas en inteligencia artificial, automatización y analítica de datos, impulsamos iniciativas como la adopción de la factura digital, la autogestión de trámites y la optimización del trabajo en campo, que permiten disminuir el uso de papel, reducir traslados innecesarios y optimizar el consumo de recursos. Al mismo tiempo, brindamos a las empresas información para tomar decisiones más inteligentes y ofrecer a sus clientes herramientas que promuevan un consumo energético más consciente y eficiente.»
Clariana Vanoni: «La tecnología nos ayuda a convertir la sostenibilidad en algo cada vez más tangible. Nos permite medir, comparar, identificar oportunidades y entender dónde podemos generar un impacto positivo real. Es una aliada para tomar mejores decisiones y seguir mejorando.»
Hernán Da Cunha: “En Laboratorios Bagó buscamos, con la incorporación de la tecnología, resultados concretos en dos ejes clave vinculados a la I+D y al proceso productivo en nuestras plantas industriales. En nuestras plantas, la IA potencia la productividad y nos ayuda a optimizar aún más la calidad de los medicamentos que llegan a la gente. Y en cuanto a la innovación, el uso de big data y modelos predictivos nos ayudan a acelerar el desarrollo de nuevos productos y tratamientos cada vez más efectivos.
Para el desarrollo de medicamentos utilizamos, por ejemplo, Farmacometría, que es la aplicación de modelos computacionales, para optimizar la formulación y predecir el éxito de los ensayos clínicos. Esto mejora significativamente la calidad y la eficiencia en la toma de decisiones.
De este modo, la integración de la inteligencia artificial y la tecnología en nuestra industria está transformando la sostenibilidad, como concepto, en un beneficio concreto y directo para la salud y la calidad de vida de las personas. No solo porque acelera el desarrollo de tratamientos médicos de vanguardia sino porque lo hace bajo un modelo ético, eficiente y respetuoso con el planeta.”
Patricia Divinsky: Desde Diagonal, con un enfoque en la dimensión social de la sostenibilidad, buscamos generar un aporte a través de Diagui. En un mundo donde la expectativa de vida no para de crecer, queremos actuar como un acelerador de inclusión, autonomía y resiliencia desde la tecnología.
Específicamente, la tecnología nos permite ampliar el alcance del acompañamiento emocional, laboral y de educación financiera para la generación Silver. Lo que antes requería procesos uno a uno, hoy puede llegar a miles de personas de forma cercana, sin perder la empatía ni la validación humana.
También contribuye al cierre de brechas y la autonomía. La tecnología, diseñada con propósito social y centrada en el usuario, no excluye sino empodera. Ayuda a que las personas Silver pierdan el miedo al ecosistema digital.
Además, la inteligencia de datos vivos permite que la IA transforme las conversaciones cotidianas en insights anonimizados en tiempo real sobre las verdaderas barreras, miedos y necesidades del segmento Silver.»
Otro de los temas que atravesó la conversación fue el valor de los datos para mejorar la toma de decisiones. Medir consumos, monitorear procesos en tiempo real, optimizar recursos, personalizar soluciones o anticipar escenarios permite transformar la información en una herramienta de gestión que mejora la eficiencia y reduce impactos ambientales y sociales.
También surgió una mirada compartida sobre los desafíos pendientes. Si bien muchas de las tecnologías necesarias para acelerar la sostenibilidad ya existen y están demostrando resultados en distintos sectores, su escalabilidad continúa dependiendo de factores que exceden el desarrollo tecnológico. La articulación entre organizaciones, los marcos regulatorios, la formación de capacidades y modelos de negocio compatibles fueron señalados como aspectos clave para ampliar su adopción.
Conversar para transformar
Ana Papalardo: “Los espacios de intercambio entre organizaciones permiten compartir experiencias, identificar buenas prácticas y construir soluciones que integren distintas perspectivas.
En Widergy estamos convencidos de que la innovación surge de la colaboración. Hoy, en un contexto donde la inteligencia artificial se ha convertido en una herramienta cotidiana para trabajar, analizar información e incluso generar ideas, estos espacios recuperan el enorme valor de las conversaciones entre personas. Nos recuerdan que, más allá de la tecnología, el intercambio de experiencias, la diversidad de miradas y la construcción colectiva siguen siendo fundamentales para encontrar mejores respuestas a desafíos tan complejos como la sostenibilidad. La tecnología potencia las soluciones, pero son las personas y la colaboración las que las hacen posibles.”
Hernán Da Cunha: “En un entorno donde la transformación digital y la agenda de sustentabilidad de una compañía se cruzan a un ritmo vertiginoso, los encuentros intersectoriales e interempresariales se consolidan como espacios estratégicos de diálogo indispensables.
Estas instancias colaborativas permiten compartir criterios de implementación e impacto asegurando que la IA no solo optimice procesos, sino que se despliegue como un acelerador colectivo para el desarrollo sostenible.
Enfrentar el desafío de incorporar la Inteligencia Artificial de manera sustentable exige superar las soluciones individuales, ya que dilemas como la gobernanza ética, la huella de carbono de la infraestructura tecnológica o la estandarización de datos ESG son comunes a muchas compañías y sectores.”
Natalia Rojas: “Estos tipos de espacios son importantes porque rompen el aislamiento entre industrias para descubrir que el desafío ambiental de un sector puede encontrar respuesta en la tecnología de otro. Permiten pasar de la teoría a la acción, transformando una charla en proyectos viables conjuntos, por ejemplo, en una misma mesa, la necesidad del sector hotelero de ofrecer estadías neutras en carbono se encuentra con una solución tecnológica como la de Plantify.”
Victoria Acosta: “Más allá de las diferencias entre industrias, la mayoría de las organizaciones enfrentamos desafíos muy similares: cómo ser más eficientes, cómo acelerar la transformación sostenible y cómo incorporar nuevas tecnologías de manera inteligente. Estos espacios permiten compartir aprendizajes, evitar recorrer caminos que otros ya transitaron y construir soluciones de forma colaborativa”
Ma. Belén López Alemán: “Un espacio de conversación como el de Unirse es muy valioso por su diversidad y profesionalismo. En BASF creemos que la diversidad enriquece las ideas y genera entornos más propicios para la creatividad y la innovación. Frente al ritmo de cambio que traen las nuevas tecnologías, la colaboración, el intercambio de experiencias y el aprendizaje conjunto resultan claves para transformar el conocimiento en resultados concretos. Entiendo que la conversación entre organizaciones y expertos es el camino correcto hacia la agricultura del futuro.”
Patricia Divinsky: “Nadie puede abordar en soledad los desafíos de la nueva longevidad. Entendiendo que la inclusión Silver es un reto que requiere un abordaje integral, la articulación multisectorial entre empresa, academia, sector público y sociedad civil resulta de gran valor.
Estos espacios de diálogo permiten sumar la expertise específica de cada actor. La cercanía con la comunidad, la empatía y el diagnóstico contextual; y, la escala e innovación. En definitiva, conversar entre sectores permite derribar prejuicios y co-crear estrategias donde la longevidad sea vista como una oportunidad de mercado y de desarrollo.”
Más allá de las experiencias particulares, el encuentro volvió a poner en valor el diálogo entre organizaciones de distintos sectores. La diversidad de miradas permitió identificar desafíos comunes y reconocer que muchas de las respuestas pueden surgir precisamente del intercambio entre actores que, aunque pertenecen a industrias diferentes, enfrentan retos cada vez más similares.















