Galicia, junto Arredo, Flybondi, Andreani y UNFPA, continúan fortaleciendo su compromiso con el desarrollo sostenible y la inclusión a través de un modelo de trabajo colaborativo que une a empresas con propósito. En esta oportunidad, las compañías realizaron una nueva edición del Taller de Tejido Social en Santiago del Estero, junto a la organización Las Medias Perdidas, en el marco del proyecto Cero Residuo Textil a Vertedero.
Desde hace más de dos años, Arredo impulsa un proceso de innovación para reciclar su principal residuo textil: el orillo —una fina tira de tela descartada en el corte—. La reutilización, combinada con la formación financiera brindada por Galicia, busca potenciar el desarrollo de emprendimientos comunitarios y promover la autonomía económica de mujeres en situación de vulnerabilidad.
Durante la jornada, 24 mujeres del paraje y zonas aledañas aprendieron técnicas de costura a máquina y tejido al crochet reutilizando el descarte textil de la marca, explorando posibilidades para transformarlo en productos con valor económico y social.
También participaron de un taller de educación financiera dictado por Nuestras Huellas y Banco Galicia, orientado a fortalecer su autonomía económica y a dar los primeros pasos hacia un emprendimiento colectivo que les permita comercializar sus productos.
Por su parte, UNFPA Argentina compartió materiales orientados a la prevención de violencias y al desarrollo de proyectos productivos. A su vez, gracias al proyecto de Logística Solidaria de Fundación Andreani, la comunidad seguirá recibiendo material textil de Arredo para acompañar el desarrollo de esta iniciativa. Flybondi facilitó la movilidad de las personas involucradas en la iniciativa.
“Llevar Tejido Social a Santiago del Estero nos emociona y nos confirma que cada pequeño retazo puede convertirse en una oportunidad real”
Expresó Fernanda Manuel, Gerenta de Sustentabilidad, Diversidad e Inclusión de Arredo.
Por su parte, Constanza Gorleri, Gerenta de Sustentabilidad de Galicia, destacó:
“Creemos en el poder de las alianzas para generar valor compartido. Desde Galicia acompañamos con herramientas de educación financiera para fortalecer los proyectos productivos que nacen de estas redes”.
Al mismo tiempo, las voces de las participantes reflejaron el impacto del encuentro.
Melanie destacó la satisfacción de incorporar nuevas habilidades: “Nunca había aprendido a coser un delantal y ahora me ha salido; fue una emoción muy grande para mí”. Nora subrayó la sorpresa y el entusiasmo que generó la propuesta: “Nunca esperamos algo así; me gustó muchísimo todo lo que hicieron, el tejido, la costura y lo que aprendieron las chicas”. Elena valoró la experiencia integral del encuentro y el acompañamiento recibido: “Me gustó mucho el tejido y la costura en máquina; estamos muy contentas con toda la ayuda y las cosas que llegaron para el taller”.
Desde 2024, el Taller de Tejido Social capacitó a 12 organizaciones comunitarias en Buenos Aires.









