En octubre, Fundación Mediapila celebró dos décadas de trabajo sostenido y consolidó un modelo de inclusión laboral que alcanza a mujeres de distintos puntos del país que transitan situaciones de vulnerabilidad social y económica. Desde su creación en 2005, la organización evolucionó desde los primeros talleres de costura hacia programas integrales de capacitación en oficios textiles, tecnología y empleabilidad.
Cada año, más de 300 mujeres participan en sus propuestas formativas. Muchas llegan sin experiencia laboral formal, sin ingresos propios o después de largos períodos lejos de cualquier espacio educativo. En este marco, la formación técnica convive con un acompañamiento que aborda habilidades personales, confianza, motivación y la posibilidad de proyectar un camino económico sustentable.
En los últimos cuatro años, más de mil mujeres completaron cursos de costura, emprendedurismo y tecnología. Solo en 2024, 202 egresaron del programa textil y 114 finalizaron su formación en tecnología. El 40% logró acceder a un empleo o mejorar su situación laboral, y el 76% continuó estudiando para ingresar al sector IT. Para muchas, representó su primera fuente de ingresos propios o el punto de partida para emprender con herramientas concretas.
La inserción laboral se fortalece a través de acciones complementarias: ferias de venta, mentorías, talleres de comercialización, suelta de telas para economía circular, acompañamiento emprendedor y una bolsa de trabajo que conecta a egresadas con oportunidades reales. Durante 2024, 15 empresas contrataron servicios del área de producción textil mayorista y 13 mujeres participaron en la confección de productos corporativos y comerciales.
Natalia Stanchi, directora ejecutiva de la Fundación, destaca un proceso que se repite año tras año:
“Cuando una mujer consigue su primer ingreso propio, cambia algo más que su economía. Aparecen decisiones: poder alquilar, volver a estudiar, dejar una situación de violencia o sostener a su familia sin depender de nadie. Nuestro trabajo no empieza y termina en un taller: acompañamos para que el esfuerzo se convierta en autonomía”.
En tecnología, el programa Mujeres Programando Futuro abrió un espacio que hasta hace poco era inaccesible para muchas jóvenes. Hoy, más de 220 mujeres integran la comunidad de programadoras de Mediapila y participan en capacitaciones, desafíos técnicos y actividades junto a empresas del sector. La iniciativa busca reducir una brecha histórica en ciencia, tecnología e innovación, acercando el mundo IT a quienes nunca habían podido considerarlo como una oportunidad real de desarrollo profesional.
La organización proyecta cerrar 2025 con 300 egresadas de cursos textiles y 100 del programa de tecnología, profundizando los procesos de inserción laboral y ampliando su articulación con el sector privado.
A 20 años de su creación, Mediapila sostiene un propósito que atraviesa toda su trayectoria: construir un camino para que las mujeres accedan a formación, redes y oportunidades que habiliten su participación plena en el mundo laboral, con condiciones dignas y autonomía económica.
En el marco del aniversario, la Fundación lanzó una campaña de donaciones por única vez destinada a cubrir materiales, formación y acompañamiento para nuevas participantes.
Cada aporte financia un “ticket solidario” que garantiza el acceso de más mujeres a su primera experiencia de educación y empleo formal.
Para conocer cómo colaborar, ingresar a www.mediapila.com.ar









